'El Juego del Calamar' es la serie más vista de Netflix. Fotografía: Sung Jin Cho (Unsplash)
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‘El Juego del Calamar’, una serie éticamente cuestionable

El último éxito de Netflix muestra a personajes dispuestos a morir por dinero

Por Marta de la Higuera

Esta una serie de televisión coreana, creada y distribuida por NETFLIX en septiembre de 2021. Está escrita y dirigida por Hwang Dong-hyuk. Los protagonistas principales son: Lee Jung-jae, Park Hae-soo, Wi Ha-joon, Jung Ho-yeon, O Yeong-su, Heo Sung-tae, Anupam Tripathi, y Kim Joo-ryoung.

Resumen de la serie:

La serie trata de un multimillonario que invita a 465 personas anónimas a jugar una serie de 6 juegos infantiles típicos coreanos. Todos los jugadores invitados tienen una característica en común y es que todos deben muchísimo dinero, cada uno por motivos diferentes y a personas o entidades diferentes, de manera que todos tienen sus vidas en peligro debido a esas deudas tan grandes que han contraído.

Fuente: elpais.com

Las reglas del juego son muy sencillas. En cada uno de los seis juegos, todos conocidos por los participantes desde su infancia, los jugadores que los superen pasan a la siguiente fase o siguiente juego, mientras que los que no los superen son asesinados, mueren. Nadie puede abandonar el juego una vez ha comenzado pero sí pueden terminar con el juego en cualquier momento si la mayoría de los jugadores así lo decide en votación.

El premio, para un único jugador, el primero que termine todos los juegos, es una suma ingente de dinero que le permitirá no solo cancelar todas sus deudas anteriores, sino incluso vivir como un millonario el resto de su vida.

Crítica:

Del Argumento

La serie da a entender que las personas con grandes deudas prefieren jugarse la vida a un juego, si se quiere absurdo, antes que trabajar, luchar y esforzarse por conseguir darle la vuelta a su situación económica y recuperar una normalidad en sus vidas que en ese momento no tienen.

Presenta a todos los jugadores como niños inconscientes que ante la pregunta de ¿susto o muerte? eligen la muerte, cuando lo habitual es que cualquier persona adulta prefiera seguir viviendo, con los problemas que tenga, antes que quitarse la vida en un juego suicida como el de la serie. Si eso fuera así, tendríamos unos índices de suicidios en las sociedades avanzadas muchísimo más altos de los que realmente tenemos.

Por otro lado, la serie presenta a un grupo de “trabajadores” del organizador, como esbirros uniformados, que están dispuestos a matar a sus semejantes, simplemente porque ese es su trabajo y para eso los han contratado. No me imagino a tanta gente dispuesta a matar, simplemente por un sueldo o retribución económica, por muy alta que esta sea.

Fuente: elindependiente.com

Artística

La serie tiene muchas conexiones entre unas escenas y otras, que no están bien representadas y que hace que, a veces, se haga difícil seguir el hilo argumental.

Los actores son muy exagerados en sus interpretaciones, de manera que los hace poco creíbles en sus sentimientos, reacciones, etc…

La serie no mantiene un ritmo interpretativo uniforme o lógico, es decir, unas veces las acciones se desarrollan muy rápidamente, de manera que es fácil perder el hilo y, en cambio, para desarrollar otras escenas, la serie se vuelve muy lenta, hasta llegar a hacerla aburrida y sin ritmo.

Ética

Desde mi punto de vista, es la mayor de las críticas que se le puede hacer a esta serie. La serie nos presenta como “legales”, “aceptables” o incluso “buenos” una serie de principios que atentan directamente contra la dignidad de la persona humana, como son:

La falta de valor que la serie concede a la vida humana, ofreciendo el criterio subliminal de que si es elegido libremente por los concursantes, es lícito quitarles la vida ya que así lo han elegido ellos. Cuando la vida humana es un don del que nadie puede disponer, salvo Dios, ni siquiera uno mismo.

La serie presenta como decisión libre la aceptación por parte de los concursantes de que los maten si pierden un juego, cuando esas decisiones, bajo las condiciones de presión en las que se toman, dejan de ser libres y, por tanto, aceptables moralmente.

La serie ofrece una visión de que lo más importante en la vida, casi lo único importante, es el dinero, hasta llegar incluso a preferirlo, los concursantes, a su propia vida.

Por último, la serie presenta a un personaje, el organizador del juego, que se supone multimillonario, que, con su dinero, es capaz de jugar con la vida de las personas, y, precisamente, de las personas más necesitadas. Es justo todo lo contrario de lo que la caridad cristiana nos enseña, que los bienes materiales deben estar al servicio de los demás, precisamente, de los más necesitados.

Redactor junior

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