La Judit assegura que el més dur de tot el procés és adonar-te que la teva vida s'atura. Fotografia: National Cancer Institute (Unsplash)

Judit Pérez, superviviente de cáncer: “Sientes que te arrebatan la juventud”

Con solo dieciséis años fue diagnosticada con el linfoma de Hodgkin, un cáncer del sistema inmunitario

Por: Irene Pérez

Judit Pérez es una chica de dieciocho años superviviente de un cáncer que le fue diagnosticado hace dos años. En esta entrevista nos explica su experiencia durante ese período de su vida, cómo supo gestionar la situación y de qué manera se ha recuperado física y mentalmente de ello.

¿A qué edad le diagnosticaron cáncer?

Me diagnosticaron cáncer con dieciséis años.

¿Qué tipo de cáncer le fue diagnosticado?

Me detectaron un linfoma de Hodgkin.

¿Qué características tiene ese tipo de cáncer?

Es un cáncer del sistema inmunitario. El linfoma de Hodgkin al igual que el No Hodgkin son cánceres, como su propio nombre indica, del sistema linfático, el cual transporta linfa, que es el líquido que contiene glóbulos blancos, de los tejidos a la sangre. El linfoma se produce cuando se concentra un alto número de células cancerígenas en alguna parte del recorrido, en mi caso, en los ganglios.

¿Qué es lo primero que se le pasó por la cabeza cuando le fue diagnosticado? 

En ese momento lo encajé más o menos bien, porque cometí un error que fue mirar en internet las posibles causas de mi bulto y mis síntomas y todo apuntaba a eso, por lo que estaba mentalizada.

Pero en ese momento en el que te explican cómo será el tratamiento, las intervenciones y los efectos secundarios a los que debo estar preparada, mi mente solo pensaba en el pelo. Es superficial pero es la verdad.

¿Han habido otros casos de cáncer en su familia?

Por desgracia, muchos. Creo que es algo que convive en esta sociedad y que tenemos normalizado debido al gran número de casos que conocemos.

¿Cuál fue el tratamiento que siguió?

Me estuvieron administrando quimioterapia durante seis meses.

¿Necesitó rehabilitación después del tratamiento?

Sí, ya que tu cuerpo se debilita mucho y la quimioterapia dejó en mí bastantes efectos secundarios.

¿Cuáles?

Pues yo tengo una osteonecrosis en los huesos de las caderas y las piernas, que son pequeños agujeros por los que escapa el oxígeno y el hueso “muere” y pierde su función. Esto es tratado con medicación, rehabilitación y mucha paciencia hasta que el hueso se regenere por completo de nuevo.

¿De qué manera le ha afectado psicológicamente?

Bastante. Tu vida se para, pero ves que la de los demás sigue adelante. Tus amigos y tu entorno hacen vida de un adolescente normal. Siguen yendo al instituto, a fiestas, con sus parejas, sus amigos… Y frustra bastante saber que tú ya no eres como los demás y que difícilmente volverás a serlo. Sientes que te están arrebatando tu juventud y que te están quitando esos momentos de disfrutar de la vida. La caída del pelo, adelgazar y engordar o la pérdida de movilidad afectaron mucho a mi autoestima. Empecé a tomar antidepresivos porque esto ejercía mucha presión y miedo en mí.

¿Ha podido recuperar el ritmo de vida que tenías antes del cáncer?

No, y creo que nunca podré hacerlo. Es algo que ya va a formar parte de ti y de tu vida y que te acompañará en todo momento. Nunca volverás a ser la misma persona, adquieres mucha madurez en muy poco tiempo que te hace ver las cosas de una manera muy diferente a cómo las perciben los demás.

Redactor junior

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