Rosse María Robayo es funcionaria pública de Tesorería en Colombia. Fotografía cedida por la entrevistada

Rosse María Robayo Peña: “Colombia ha tenido un estallido social”

Conocemos la visión de una ciudadana colombiana sobre la reforma tributaria propuesta por el gobierno de Iván Duque en 2021

Por: Noelia Caamaño


Rosse María Robayo Peña, profesional de la División de Tesorería en Bogotá, Colombia, nos cuenta, desde su punto de vista, cómo sucedieron realmente las revueltas por la reforma tributaria que se quería imponer en dicho país a mediados de este año 2021.

¿Qué reclamaban los colombianos en el Paro Nacional en las calles?

En Colombia existe un descontento ciudadano que ha venido creciendo en las últimas dos décadas y que ha llegado a su éxtasis con el gobierno del presidente Duque, la corrupción, el desacierto social, el desempleo, la falta de oportunidades, la presentación ante el Congreso de la reforma tributaria y de salud… todo esto ha dado como resultado que la población salga a reclamar soluciones a la crisis económica derivada de la pandemia del Covid-19 y que se opusiera rotundamente a una nueva carga tributaria que definitivamente no era muy equitativa.

¿Tú estabas a favor o en contra de esa reforma tributaria?

Se debe dejar claro que Colombia, como cualquier país del mundo, sostiene su funcionamiento en gran parte por el recaudo de dinero a través de los impuestos y tributos, el panorama económico del país no es alentador y mucho menos después de estar atravesando por una pandemia como el Covid-19, era inminente una reforma tributaria. Estoy de acuerdo con esta reforma, pero que sea justa, equitativa y que beneficie a todas las partes, al Estado para sus planes de inversión, pero en esa misma proporción en el avance de una mejor sociedad.

Al trabajar en el ámbito económico, ¿cómo afectó esta situación a tu empleo?

En mi calidad de empleado público no he sentido ninguna presión por llegar a perder el empleo, pero a todos los colombianos nos afectan los altos índices de desempleo, la inflación que influye directamente sobre los precios al consumidor, además que muchas de las pequeñas y medianas empresas han tenido que cerrar sus negocios.

Y a nivel económico personal, ¿cómo te afectó?

Se debe tener en cuenta que la primera reforma tributaria que se presentó ante el Congreso fue retirada por solicitud del mismo gobierno del presidente Iván Duque, cuatro días después que iniciaran las marchas y protestas. El país viene atravesando por una desigualdad social inmensa, altos índices de inseguridad, desempleo, faltas de oportunidad para los jóvenes y el flagelo de la corrupción, esto es el reflejo de una economía debilitada que nos afecta en todo.

¿Opinas que llamar a esto una masacre es una exageración de los hechos?

Pues yo no lo llamaría masacre, Colombia ha tenido un estallido social, que incluye a jóvenes, minorías, personas del común, que se cansaron de tanta corrupción y de los malos manejos que se viene dando por parte del gobierno, esto ha producido que la sociedad salga a marchar, levante voz de protesta, desafortunadamente dentro de esa protesta también hubo infiltración de bandas delincuenciales y al margen de la ley, que aprovecharon y crearon un caos atacando a la fuerza pública y destruyendo el patrimonio de las ciudades. 

¿Cuál es tu opinión en cuanto a que, a pesar que el Gobierno Colombiano retiró la reforma tributaria, las marchas continuaron?

Como colombiana y ciudadana del común, creo que el gobierno estaba obligado a retirar esa reforma y presentar una nueva mucho más justa y equitativa para todos los sectores sociales y económicos. La cuestión es que esa reforma sólo fue un detonante para que las manifestaciones se convirtieran en un reclamo generalizado de todos los sectores que exigían el cumplimiento de deudas históricas con las poblaciones vulnerables, las mujeres, los jóvenes y la sociedad en general.

¿Sentiste cierto miedo o inseguridad por tener que salir a la calle?

Lamentablemente, la sensación de inseguridad es el diario vivir de los colombianos y más que nada en una ciudad como Bogotá que es demasiado grande, pero todos tenemos una vida que continúa, se debe salir a laborar, estudiar, etc., las instituciones gubernamentales y judiciales tienen un reto grande y es de garantizar unos mínimos de protección a su población y trabajar conjuntamente para detener a todos aquellos que están al margen de la ley.

¿Tomabas algún tipo de precauciones cuando salías de casa?

Cuando se sale de casa, nunca se piensa que algo malo te va a suceder, pero en Colombia no se le debe dar la oportunidad al delincuente. 

¿Crees que se respetaron los derechos humanos durante las protestas?

Creo que el abuso y violación a los derechos humanos no solamente se presentó hacia los civiles como se muestra internacionalmente, la fuerza pública fue duramente atacada por los protestantes, lastimosamente en Colombia la pérdida del respeto hacia las instituciones judiciales y de ley por la misma de la corrupción y desacreditación de estos entes ha permito que la sociedad civil crea que tiene el derecho de lastimar y deslegitimar el poder de la fuerza pública.

¿Te dejan alguna reflexión las protestas y lo vivido en Colombia durante el Paro Nacional?

Definitivamente, pienso que los jóvenes son grandes precursores del cambio y se vio durante las protestas, estamos en una era en la que todo se puede realizar y las transformaciones se pueden dar, soy una persona que cree en el gobierno, en las instituciones como agentes de cambio, pero además que los colombianos tenemos que cambiar de mentalidad, dejar nuestra cultura de narcotráfico y de violencia en el pasado, trabajar honestamente porque hay mucho país por construir.